Qué es un fotometro

Qué es un fotometro
Es una herramienta que básicamente mide la intensidad de la luz en el punto en el que estamos (y la usamos). Con los resultados que ofrece se pueden determinar aspectos como la velocidad de obturación, la apertura o el ISO más adecuado para el resultado que se quiere obtener en la imagen.

Qué es un fotometro

Para empezar, si queremos ser perfeccionistas, cuando nos referimos al fotómetro, debemos hablar de un exposímetro, porque no todos los fotómetros están diseñados para medir la luz, también los hay para medir la temperatura del color (colorímetro) y no para darnos valores de exposición. Por otro lado, los expositores, como su nombre indica, están diseñados para ofrecer valores de exposición.

El exposímetro (o fotómetro para los menos perfeccionistas) está diseñado para medir la intensidad de la luz de la escena y en base a ello, nos da ciertos valores de exposición (velocidad de obturación y/o apertura dependiendo del modo de disparo en el que estemos trabajando).

¿QUÉ TIPOS DE FOTÓMETROS HAY?

Básicamente hay 3 tipos de fotómetros: los que miden la luz reflejada, los que miden la luz incidente y los que pueden medir ambos tipos de luces.

FOTÓMETRO (O EXPOSÍMETRO) DE LUZ REFLEJADA

El fotómetro o medidor de luz reflejada mide la luz reflejada por las personas u objetos que estamos fotografiando. Esto significa que los valores de exposición que ofrece el fotómetro de luz reflejada dependerán de los tonos de los sujetos, ya que los sujetos o personas de colores claros reflejan más luz que los sujetos o personas de colores oscuros.

En otras palabras, una persona blanca dará diferentes valores de exposición a una persona más oscura.

¿CÓMO FUNCIONAN LOS FOTÓMETROS?

Ya hemos comentado que los fotómetros miden la luz (reflejada o incidente) y nos proporcionan valores de exposición que en principio son correctos para la luz de la escena que tenemos delante.

CÓMO FUNCIONA EL FOTÓMETRO DE LUZ REFLEJADA

En el exposímetro integrado de luz reflejada que tiene nuestra cámara, es muy importante elegir correctamente el tipo de medición necesaria para cada escena y saber interpretar el resultado, ya que de ello dependerá la correcta o no exposición de la toma.

  • Matriz o evaluación: Toma las referencias de exposición de los diferentes puntos distribuidos en el cuadro y propone una exposición media basada en las diferentes luces. Funciona bien en la mayoría de las ocasiones en las que no hay demasiado contraste entre las luces y las sombras.
  • Puntual: Mide exactamente en el punto que indicamos en la escena, enfocándolo y evitando el resto de las luces. Funciona bien cuando tenemos mucha diferencia de luz entre nuestro centro de interés y el resto de la escena.
  • Parcial: Similar al punto pero cubre más área en la imagen para evaluar la exposición.
  • Ponderado por el centro: Hace la medición en el área central de la imagen a la que da prioridad, aunque tiene en cuenta el resto de las luces de la escena.

Además, debemos elegir un modo de disparo. Si elegimos el modo manual, debemos adaptar los valores del triángulo de exposición (ISO, velocidad de obturación y apertura) en función de lo que marque el exposímetro integrado en la cámara.

Si elegimos un modo prioritario, el fotómetro o exposímetro nos dará el valor de la otra variable del triángulo de exposición. Si elegimos el modo automático, la cámara hará los ajustes necesarios en la velocidad de obturación, la apertura y el ISO.

Una vez elegido el modo de medición y disparo, debemos interpretar la medición que ofrece el exposímetro, y lo hacemos a través del histograma. El histograma nos ayuda a saber si la exposición es correcta. Es decir, no sólo si hemos hecho los ajustes correctos para que la medición en el medidor de luz esté en ¨0¨, sino también si hemos sabido interpretar la exposición que se nos ofrece, obteniendo finalmente una imagen acorde con la escena.

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