Storytelling definición

Storytelling definición
El storytelling es el término que se usa para referirse a “contar historias”. Aunque lo más probable es que ya hayas escuchado hablar de este concepto, también es probable es que te preguntes cómo te puede ayudar a ti “una historia”… Pues aunque no te lo creas, “aquí no hay nada de cuento”. El crear historias alrededor de tu marca es una estrategia que hará que empatices más con tu audiencia y crees vínculos con ella. Y eso significa fidelizar a tus clientes, ventas recurrentes; e incluso, convertirte en una Love Mark. Eso ya lo ves más interesante, ¿no? Prepárate porque hoy… “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…” (ups, que se nos va) vas a descubrir el inmenso poder del storytelling. Érase una vez…

¿Qué es el Storytelling?

La narración de historias es una estrategia de comunicación que consiste en transmitir ideas o valores a través de una historia. Aunque en realidad es la forma en que los seres humanos siempre se han comunicado, se da más valor a aquellas historias con una fuerte carga emocional. Suena sencillo, pero no se trata sólo de contar una buena historia, sino de contarla bien. Se preguntarán cómo, y es tan simple como usar la estructura narrativa tradicional: acercamiento + nudo + desenlace. Esta técnica ayuda a presentar nuestras ideas o valores de una forma mucho más ordenada, creativa y, sobre todo, original. Y para que el proceso comunicativo fluya, siempre será necesario tener un emisor (marca) y un receptor (cliente).

Objetivos principales del Storytelling

Como cualquier estrategia, la narración de historias tiene varios objetivos. Pensarás en lo más básico: vender y fidelizar. Pero, en este caso, se hace de manera indirecta: provocando sensaciones y estableciendo lazos emocionales duraderos. Recuerde que sus clientes no compran un producto sino la sensación que éste les provoca. Por lo tanto, si se hace un uso correcto de esta maravillosa técnica, estar en ventaja frente a la competencia será pan comido.

¿Cómo se hace una Storytelling?

Aunque hay múltiples pasos para crear una narración y estos varían según los diferentes autores, en general hay que pasar por las siguientes etapas:

  • Definir el objetivo: es importante establecer específicamente lo que se quiere obtener a través de la narración; si se quiere aumentar las ventas de nuestros productos actuales, dar a conocer uno nuevo, transmitir un mensaje específico, etc.
  • Conocer al público: no sólo hay que definir la edad, el sexo o el nivel socioeconómico de los clientes, sino también determinar sus motivaciones y temores. Conocer el ADN del público facilitará la construcción de una historia efectiva.
  • Establecer la línea de la historia: ¿cuáles son los valores que quiere transmitir? ¿Cómo quiere ser recordada la empresa? ¿Cuáles serán los mensajes clave? ¿Cómo quiere posicionar la empresa? La línea narrativa representará el valor diferencial de la comunicación.
  • Desarrolla un concepto creativo: debes elegir un tema principal y la idea que se repetirá a lo largo de la historia, que naturalmente debe estar relacionada con la línea narrativa.
  • Canales de distribución: se elegirán los principales canales a través de los cuales se comunicará la narración y el mensaje (redes sociales, página web, televisión, etc.).

Tipos de narración

Dependiendo de la naturaleza de la historia que se va a contar, se pueden utilizar diferentes formatos para la línea de la historia:

  • Ficción: los hechos en los que se basa una historia de ficción no son reales. De este modo, la línea argumental se basará en héroes, princesas, villanos; es decir, en personajes o situaciones inventadas, para transmitir un mensaje que conecte con la audiencia.
  • Histórico: es utilizado generalmente por empresas que tienen muchos años de experiencia y una gran reputación. Es una buena opción para repasar el crecimiento y la historia, compartirla con el público y despertar sentimientos. Si la empresa tiene muchos años, seguramente ha formado parte de la vida de muchos consumidores y por lo tanto puede generar nostalgia, emoción, etc.
  • Situaciones reales de consumo: mostrar a la gente común cómo utilizar el producto o servicio es una forma práctica de promover el mensaje de la empresa. Si el usuario se ve reflejado en una determinada situación, le será más fácil reconocer la solución o necesidad que satisface el producto de la empresa.
  • Basado en los valores de la marca: aquí se trata de que el consumidor asocie los valores de la empresa con las características de los protagonistas de la historia. Por ejemplo, si lo que se pretende comunicar es el trabajo en equipo, podría mostrar un lago donde algunos competidores de remo están ganando posiciones mediante un trabajo coordinado y en grupo.

 

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